Chofer de transporte público sufre agresión violenta en San Felipe Hueyotlipan: ¿qué está pasando con la seguridad vial en Puebla?
Este martes 16 de junio de 2026, pasajeros de una unidad de transporte público en Puebla vivieron momentos de tensión cuando un hombre, presuntamente vinculado a un grupo de montachoques, agredió violentamente al conductor y dañó el vehículo con una barreta en pleno crucero de San Felipe Hueyotlipan.
El ataque quedó grabado por usuarios que viajaban en la unidad. En el video se observa cómo un sujeto desciende de un automóvil Volvo S40 negro, con placas TXR-52-33, y comienza a golpear los cristales y el parabrisas del transporte mientras los pasajeros alertan al chofer.
Este acto de violencia ocurrió a plena luz del día y frente a decenas de testigos, generando miedo entre quienes iban dentro del vehículo. Hasta el momento, no se ha informado si hubo personas lesionadas ni se ha precisado a qué ruta pertenecía la unidad afectada.
Este incidente revive la preocupación por la seguridad de los operadores del transporte público en Puebla, quienes enfrentan riesgos constantes en su labor diaria. Hace apenas unas semanas, un conductor de una unidad alimentadora de RUTA fue víctima de una agresión similar tras una discusión vial, un caso que también se viralizó y puso en alerta a la ciudadanía sobre la presencia de grupos que usan la violencia para resolver conflictos de tránsito o extorsionar.
Tras la difusión del video, usuarios en redes sociales exigieron a las autoridades investigar a los ocupantes del vehículo involucrado y determinar si están relacionados con otros incidentes recientes en la ciudad. Además, pidieron reforzar la protección para los operadores del transporte público, un sector vulnerable que requiere mayor respaldo para garantizar su seguridad y la de los pasajeros.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad ha informado sobre detenciones o el inicio de una investigación formal sobre los hechos ocurridos en San Felipe Hueyotlipan.
Este tipo de agresiones evidencian la necesidad urgente de políticas públicas que mejoren la convivencia vial y la seguridad en el transporte, así como de sistemas de movilidad más humanos y sostenibles que reduzcan la tensión en las calles de Puebla. Mientras tanto, los usuarios y operadores siguen expuestos a un entorno cada vez más hostil.
