Cierre de planta Stanley en Puebla deja sin empleo a 600 trabajadores y agrava la informalidad laboral
Este jueves 4 de junio de 2026, se confirmó el cierre definitivo de la planta Stanley Black & Decker, ubicada en la lateral de la Autopista México-Puebla, tras 59 años de operaciones. La noticia impacta a unos 600 trabajadores que comenzaron a ser liquidados ese mismo día, sin que la empresa haya ofrecido más detalles sobre la decisión.
Este cierre no solo representa la pérdida de empleos formales para cientos de familias poblanas, sino que también ocurre en un contexto laboral ya complicado en la entidad. Puebla enfrenta una tasa de informalidad laboral cercana al 71%, con más de 2.1 millones de personas trabajando sin acceso a seguridad social ni condiciones dignas, muy por encima del promedio nacional.
La salida de Stanley Black & Decker, una empresa con casi seis décadas en la región, evidencia la fragilidad del mercado laboral local y la urgencia de políticas públicas que impulsen empleos formales y bien remunerados. Para una ciudad que busca mejorar su calidad de vida y movilidad sustentable, la estabilidad laboral es clave para reducir la dependencia del automóvil y fomentar un entorno urbano más humano y conectado.
Mientras tanto, los trabajadores afectados enfrentan la incertidumbre de un mercado que no siempre ofrece alternativas claras, en un Puebla que necesita repensar su modelo de desarrollo económico y social para no dejar a nadie atrás.
