Ex Miss Puebla 1991, liberada tras ser acusada de trata y explotación laboral; duró menos en la cárcel que sus víctimas
Este jueves 18 de junio, María Hilda N., conocida como Lili N. y ex Miss Puebla 1991, salió libre tras obtener un cambio en su medida cautelar. La mujer estaba acusada de trata de personas en su modalidad de explotación laboral, en agravio de una joven que trabajaba como su empleada doméstica y a quien presuntamente causó quemaduras y cicatrices.
María Hilda fue detenida inicialmente el 9 de marzo de 2023 cerca del Instituto Oriente, pero fue liberada ese mismo día por un juez de control que detectó violaciones a sus derechos durante la detención. Sin embargo, la indignación social por el caso llevó a que fuera reaprehendida el 18 de marzo en la colonia San Pedro, Puebla, y desde entonces permaneció en prisión preventiva en el penal de San Miguel.
El proceso judicial ha estado marcado por cambios en la defensa legal de la acusada. La audiencia del jueves 18 de junio, presidida por el juez Gabriel Pérez Rocha en el Tribunal de Enjuiciamiento junto al penal de San Miguel, suspendió la apertura del juicio oral debido a la renuncia de la defensa particular. Un defensor público asumió el caso y solicitó tiempo para revisar la carpeta de investigación.
Tras la audiencia de revisión de medidas cautelares, María Hilda obtuvo el beneficio de continuar el proceso en libertad, bajo monitoreo con brazalete electrónico. La investigación sigue abierta y se espera que pronto se fije fecha para el inicio del juicio oral, donde se determinará su culpabilidad o inocencia.
El caso tiene un trasfondo grave: la víctima principal, quien denunció a María Hilda, comenzó a trabajar para ella en junio de 2019 cuando tenía 16 años. Durante casi cuatro años, la joven sufrió presuntos abusos físicos y psicológicos en un domicilio de la colonia Jardines de San Manuel. Entre las acusaciones están golpes, quemaduras, trabajos forzados bajo la lluvia, privación de alimentos y agua, amenazas de muerte y desaparición, además de no recibir pago alguno.
Este caso refleja no solo la complejidad de la justicia en Puebla, sino también la vulnerabilidad de jóvenes de municipios como Zacapoaxtla, Cuetzalan y Xochitlán de Vicente Suárez, de donde supuestamente María Hilda reclutaba a sus trabajadoras domésticas. La liberación de la ex reina de belleza, que duró menos tiempo en prisión que las víctimas de sus abusos, abre un debate sobre la protección a las víctimas y la efectividad del sistema judicial en casos de trata y explotación laboral.
Mientras tanto, la ciudad sigue enfrentando retos en materia de derechos humanos y justicia social, urgida de respuestas que garanticen una vida digna y segura para todos sus habitantes.
